Censo Twitter: La difícil misión de tipificar a las audiencias digitales

Por Carolina Pino, Chile.- Este 16 de febrero se dieron a conocer los resultados de Censo Twitter, estudio apoyado por la IAB (Interactive Advertising Bureau) y realizado por Intelligenx. La encuesta fue aplicada durante 20 días, entre fines de noviembre y principios de diciembre, y como incentivo sorteaba 3 iPad 2. Sin embargo, los realizadores de esta encuesta nunca pensaron que la red que intentaron medir sería la más crítica con los resultados de su estudio.

Como twittera activa, recuerdo haber pasado por el cuestionario del censo en su momento, principalmente debido a comentarios observados en la red sobre la calidad de sus preguntas. No recuerdo el cuestionario en sí, pero sentí que las preguntas tenían un repertorio limitado de respuestas que hacían sentir poco representativos los resultados. Y al parecer esa sensación se ha reflejado en los resultados publicados: primero, la fecha metodológica explica que algunos usuarios no contestaron toda la encuesta, por lo que hay un máximo de de 5.851 casos y un mínimo de 1.705, que sin ser una experta en estadística no me parece una base confiable.

Sin duda el resultado más cuestionado es aquel que indica que los twitteros confían más en twitter que en los medios tradicionales a la hora de informarse. Me parece llamativo, pensando que la mayoría de las informaciones que circulan en twitter van precisamente linkeadas a una publicación de la versión digital de un medio tradicional o de ciertos medios digitales de prestigio. Y cuando se ha tomado a twitter exclusivamente como fuente, los medios han caído en errores, como la difusión reciente del rumor de la muerte de Jorge Pedreros, entre otros casos, pues existen usuarios irresponsables que se dedican a esparcir estos rumores sólo para probar su alcance.

Llaman la atención también conclusiones del estudio que dicen que es paradójico que en twitter se “denoste” a marcas y autoridades, lo que en la “vida cotidiana” sería “mal visto”. Se atribuye a la falta de responsabilidad de los internautas, y se aventura que lentamente los usuarios irán moderándose tendiendo a la autorregulación. Sin embargo, hoy “no estarían dadas las condiciones para dejar a los cibernautas una libre disposición de sus palabras”. Hemos abordado anteriormente en este blog cómo la horizontalidad y simultaneidad de twitter ha incentivado una nueva forma de relación entre las personas, autoridades y marcas presentes en la red social, pero ese fenómeno de la comunicación de ninguna forma puede ser contenido. ¿Cómo quitar a los internautas la “libre disposición” de sus palabras, que es el fundamento de la expresión en estas redes?

Finalmente, los mismos twitteros que el estudio pretendió analizar se apropiaron de los resultados de la encuesta, cuestionándolos y ridiculizándolos, como publicó El Dínamo en este link http://www.eldinamo.cl/2012/02/16/10-conclusiones-absurdas-del-censotwitter/ y como podemos ver a continuación:

Por último, les recomiendo leer el análisis de Francisco Kemeny, experto en social media, en su blog: http://www.kemeny.cl/social-media/algo-del-censotwitter-2011. Una muestra de su opinión:

“El censo prometía demostrar que nuestros tweets tienen un poder, el poder de nuestras palabras. Pero solo vemos un perfil muy básico de la demografía, que a todo esto está poco segmentada: cuántos Twitteros hay en Puerto Montt? La segmentación de edad de los usuarios ni siquiera es pareja. Otra cosa: los usuarios sobre los 31 años, hasta los qué? 99?”.

Nunca está de más tener un nuevo estudio sobre esta nueva audiencia, pero esperamos que los próximos estudios –o censos- midan con mayor rigurosidad a esta siempre cambiante “twittósfera”.

Imagen extraída de: http://www.fayerwayer.com/2011/11/censo-twitter-midiendo-el-poder-de-las-palabras/
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Compartir:
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Twitter
  • Google Bookmarks

Security Code:


*Todos los post pueden ser comentados libremente. Sólo serán moderados aquellos que utilicen un lenguaje ofensivo o persigan fines diferentes al diálogo de ideas.